El noble y valiente gesto de un estafador arrepentido: “Junto con esta carta les devuelvo $200 mil pesos que junté trabajando”

Un hecho poco usual ocurrió este martes en la Farmacia Libertador de la localidad de Libertador San Martín (departamento Diamante), cuando recibieron la devolución anónima de un dinero que habían perdido a causa de una estafa.

El noble y valiente gesto de un estafador arrepentido: “Junto con esta carta les devuelvo $200 mil pesos que junté trabajando”
La iniciativa incluyó una carta dirigida a los dueños y encargados del comercio, donde el protagonista manifestaba un sincero arrepentimiento.

“Hace más de cuatro meses vine a este lugar y llevé algunas cosas sin pagar. Tristemente me aproveché de la ingenuidad de las personas que me atendieron y al momento de pagar compartí un comprobante falso”, dice el manuscrito realizado en imprenta.

“Fue algo injustificable lo que hice y cómo les fallé. Estoy profundamente arrepentido por todo el daño que hice y el mal que les causé, les pido perdón”, asegura luego.

“Junto con esta carta les devuelvo 200.000 pesos que junté trabajando. Espero que con la ayuda de Dios ya no vuelva a hacer algo malo y le pido que transforme mi corazón. Que el Señor les conceda su gracia y bendición”, concluye.
Agradecimiento

Los responsables de la farmacia valoraron la actitud y la agradecieron por redes sociales.

“Queremos agradecerle y, sobre todo, reconocer la valentía que implica mirar atrás, reconocer un error y decidir repararlo. Sabemos que reconocer los propios errores no siempre es fácil, y mucho menos dar el paso de corregirlos”.

“Que Dios continúe acompañándote en este proceso, dándote fuerzas para seguir adelante y la sabiduría para aprender de aquello que pasó. Porque equivocarse puede formar parte de la vida, pero reconocerlo, pedir perdón y reparar el daño también es una forma de crecer”.

Valentía
Valeria Freitas, encargada de la farmacia, contó a El Entre Ríos que fue la cajera quien recibió el sobre con la carta y el dinero, de manos de alguien que no dio su nombre. Desconocen si se trata de quien en su momento los había estafado o de un tercero. Como no encuentran la manera de ubicarlo, decidieron hacer público el agradecimiento.

“Teníamos presente el episodio y habíamos tratado de rastrear a la persona, pero nunca pudimos”, comenta.

El hecho de que no habían radicado denuncia ni publicado en redes sociales lo sucedido, suma un plus a la nobleza del gesto. Nadie le había efectuado ningún reclamo ni el episodio había trascendido. “Lo veo como un arrepentimiento genuino, porque no fue por ninguna consecuencia”, menciona la encargada.

A la vez, destaca el coraje manifestado en el resarcimiento. “Se puede arrepentir, pero hay que ser valiente para arreglar lo que uno hizo”.

Fuente: El Entre Ríos